Leslie Gabriela Sáenz Obispo. La influencia filosófica Confuciana y Taoísta son los fundamentos para el desarrollo de la política exterior china, especialmente en el entendimiento de su accionar armónico y la exigencia del respeto a su soberanía. La política china es basada y fundamentada históricamente en la Filosofía Confuciana y Taoísta. La teoría Confuciana tiene a establecer un pensamiento relacional, basado en la indivisibilidad del todo y la divisibilidad de toda unidad. El Taoísmo posee una aproximación naturalista, donde la armonía es su principio fundamental, por lo que la observación y el aprendizaje son métodos fundamentales para su construcción y desarrollo. Es por ello que la Política Exterior de China no se encuentra basada en la individualidad del beneficio político, ya que plantea su interés nacional como el bienestar común que incluye al Estado y a las familias que le conforman como un todo. Principalmente el respeto a la soberanía, tanto interna como la valoración de la soberanía a los Estados que conforman el sistema internacional. La efectividad de su política exterior se refleja en el impacto social causado a través del imaginario colectivo asiático y del fuerte posicionamiento que ha logrado China por prevalecer en sus leyes morales y sus factores culturales.